Mis primeras prácticas en empresa

Por Raquel Llorens Sanmartin en 23-05-2017
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La recuerdo como quien recuerda su primer libro, la primera palabra de su hijo, o su primer día de clase, con cierto cariño y añoranza. Tenía 21 años y nada de experiencia previa, por lo que estaba entre asustada y nerviosa por si me dejaban de la mano de Dios dentro de la empresa. Recordarás esas primeras practicas toda tu vida, así que, si tienes la opción elige bien tu empresa.

Durante casi un año estuve en búsqueda de prácticas remuneradas en empresas de mi ciudad. Fue difícil, bastante, pero, aun así, lo conseguí. A falta de una asignatura para acabar la carrera y justo el día de antes de mi graduación, allí estaba firmando el convenio de prácticas.

Sigo pensando que fue suerte, pero también entusiasmo. Era y es una pequeña empresa bastante conocida, que a priori, no tenía nada que ver con mi carrera. Pero las funciones que iba a desempeñar encajaban a la perfección con lo que yo quería para desarrollar mi carrera profesional. Quieras o no, cuando te llaman para una entrevista, conforme te cuentan las tareas que vas desempeñar tus ganas de tener ese puesto se irán notando.

Una vez dentro, tener a un profesional que te forme en la empresa ya de por sí, es un privilegio y probablemente no te darás cuenta de lo que han hecho por ti hasta que pase algo de tiempo. Es por ello que debemos aprovechar al máximo ese periodo, disfrutarlo haciendo lo que nos gusta, sin dejarnos nada por aprender y sin que nos quede nada por aportar.

Encajar en la empresa al principio no será sencillo, partiendo de que no conoces a nadie dentro y ellos ya llevan tiempo trabajando juntos. Pero tranquilidad, la mayoría empezaron así. Por ello, tendrás que dar lo mejor de ti, colaborar en todo lo que esté en tu mano e intentar ser lo más agradable y agradecido posible. Una buena actitud siempre es clave para futuras relaciones con la empresa, e incluso puedes tener la suerte de que quieran que sigas con ellos. También puede darse el caso de que el que no esté a gusto con dichas prácticas seas tú, recuerda que son prácticas y estás ahí para aprender. Puede que llegue un momento en el que sientas que ya te has estancado y no te den opciones de desarrollarte más profesionalmente, será la hora de dejarlas y buscar otra.

Se acaba el periodo de prácticas… ¿Y ahora qué? Puede que te ofrezcan renovación de contrato en prácticas, seguir trabajando con ellos o quizás ahí acabe la relación profesional. Intenta dejar siempre un buen sabor de boca, incluso aunque la relación haya sido buena quizás esa empresa no te vuelva a llamar nunca, pero aun así habrás conseguido contactos profesionales que podrán ayudarte en un futuro.

Recuerda que siempre puedes pedirles que te hagan una carta de recomendación, te será muy útil a la hora de buscar otro puesto, generará confianza hacia tus posibles candidaturas y tendrás más posibilidades de conseguir el trabajo. Será tu forma de diferenciarte y hacer que el entrevistador sepa algo más de ti por medio de otro profesional.

En definitiva, por muchas veces que te digan que no, no debes desanimarte, ningún comienzo es sencillo. No tengas miedo a mostrar tus emociones en una entrevista, se tú mismo y muestra amabilidad y simpatía. Además, recuerda mantener siempre contacto con los profesionales de tu sector. ¡Ánimo y suerte!


Raquel Llorens Sanmartin
Estudiante de Administración y Dirección de Empresas

Elche, Alicante

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