Guía de supervivencia para el trabajador en potencia

Por Nuel Vázquez Fuentes en 04-08-2016
0 comentarios | 528 vistas

Terminar el bachiller, estudiar una FP superior o una carrera universitaria, finiquitar unas prácticas finales y, tal vez, involucrarse en algún tipo de estudio a mayores, ¿y ahora qué? Pues ese “¿y ahora qué?” es la gran pregunta con la que, tristemente, tenemos que lidiar aquellos que portamos encima la etiqueta de desempleado. Esta situación corriente y recurrente es un mal por el que todos tenemos que pasar, en un principio poco dañina pero cuando la búsqueda de empleo se demora demasiado, el ansia y la sensación de inutilidad perturban el ánimo. Es por esto mismo que a continuación recopilo una serie de ideas necesarias para que la frustración no destruya nuestra motivación: 

Buscar trabajo es un trabajo: Como bien me dijo mi profesora de Formación y Orientación Laboral, en momentos de libertad forzada por la ausencia de empleo no hay mejor manera de entretenerse y llegar a un nuevo estado que centrarse en encontrar trabajo, porque los puestos de las empresas juegan mucho al escondite y el que no esté pendiente día sí y día también no lo encontrará o lo encontrará demasiado tarde.
Lo curioso de este periplo laboral es que tras varias semanas de andanzas el estrés por la falta de resultados puede demolernos cruelmente. En esta situación me tomo la licencia de parafrasear un dicho popular de Internet: “Contacto cero y apúntate al gym”. Aunque esta peculiar frase se use muchas veces en clave de humor, también se utiliza para aconsejar a aquellos que pasan por una situación de desestabilidad emocional, y razón no le falta, cuando uno está que explota liberar endorfinas con ejercicio (por ejemplo, correr) es el mejor mecanismo para diluir malos pensamientos, después de ello el aire que respires pasará por un filtro de positivismo que te permitirá continuar con la búsqueda.

Sé atrevido y pícaro: Cuando parece no haber caminos por los que incrustarte en el panorama laboral un gran paso consiste en ampliar fronteras. Has estudiado X… entonces busca trabajo en Y ¡o en Z! No estancarse en un único sector es primordial para un avance progresivo como trabajador, tener la mente abierta y probar suerte donde nunca te habías imaginado no es una idea descabellada, sino pregúntaselo al archiconocido Arnold Schwarzenegger, un hombre en cuya juventud fue culturista, después se adentró en el mundo del cine y terminó por finiquitar su trayectoria convirtiéndose en el gobernador de California, ¿alguien se atrevería a decir que planeó todo eso desde un principio? No, simplemente vio sus virtudes y con valentía se introdujo en nuevos campos.

Explotar el ocio con ingenio: Acostarse en el sofá o ver gatitos graciosos en Internet están bien para despejar unos minutos, pero cuando se convierten en el pan de cada día ahí falla algo. ¡Hay que invertir el tiempo! Si se da la casualidad de que te mantienes ocioso durante muchas horas al día, nunca viene mal intentar aprender cosas nuevas, retomar práctica o conocimientos que se han debilitado por la falta de uso o, mejor todavía, intentar participar en todo tipo de proyectos, estén o no remunerados, a fin de cuentas, todo esto conforma un interesante cúmulo de detalles que se pueden añadir al currículum, a la hora de presentarse para un puesto podrás decir “¡para chulo mi currículo!”.

-La perspectiva del optimismo: Por mucho que esto suene a pasaje de Paulo Coelho, el positivismo es una vía con la cual regir la vida de manera plena. Por muy desolado que te encuentres por no encontrar tu sitio ten en cuenta que en el mundo siempre habrá algo o alguien que te necesite, asegurado al 100%, el problema está en no ser capaz de verlo. Con una mentalidad abierta y tranquila las puertas de entrada al mundo laboral son diversas, y las que se veían de manera difuminada se vuelven claras y atractivas. El trabajo de tus sueños no tiene por qué ser el trabajo que buscas, pero siempre será aquel que tenga las mejores condiciones desde tu percepción subjetiva. 


En un mundo lleno de ofertas y demandas la competitividad es cada vez más cruel, pero la dedicación y el empeño son virtudes que siempre proporcionan una recompensa, así que no desesperes, ¡ánimo y a seguir buscando!



Comentarios

No hay comentarios todavía. Se el primero en publicar un comentario

Publica tu comentario