Probar suerte en el extranjero: cómo sobrevivir al primer mes

Por Leticia Ferrer en 18-02-2016
3 comentarios | 1018 vistas

Reconozcámoslo, España no está pasando por su mejor momento y nosotros somos una generación muy preparada que no teme a nada.

Mi nombre es Leticia, soy valenciana y me mudé a Copenhague hace tres años comida por la curiosidad. Llegué a principio de un cálido y espectacular verano. Los días eran inmortales, las noches casi inexistentes y mi emoción no cabía en un diario. Pero el verano terminó, los dìas se acortaron y, por si fuera poco, el cielo se encapotó y el sol pasó a ser un milagro muy ocasional. A pesar de todo decidí quedarme y a día de hoy trabajo redactando para el blog de Surveybee

Pero dejad que os cuente cómo lo hice. 

# 1º Utilicé mi networking desde España para recibir consejos. Busqué grupos en Facebook de españoles viviendo en Copenhague y allí encontré toda la información necesaria para empezar. Mis queridos compatriotas me recomendaron un portal inmobiliario y me informaron a grosso modo del tema burocrático necesario para empezar una vida en el país. 

# 2º Busqué una habitación un mes antes de mi vuelo a Copenhague. La encontré en el portal inmobiliario que me habían sugerido, para evitar estafas que, por lo visto, son muy comunes. Y así encontré una habitación genial en lo que resultó ser el barrio más cutre de la ciudad. Guardo un gran recuerdo de aquel piso. 

# 3º Busqué un trabajo rápido para tener dinero inmediato. Para ello me hice un currículum adecuado a los puestos a los que aspiraba en ese momento con mi nivel de inglés mediocre (dependienta o camarera). Imprimí 30 copias y las dejé en las principales tiendas y restaurantes del centro. En una semana me cogieron en una tienda de ropa y empecé a ganar coronas danesas.  

# 4º Me enfrenté a la burocracia y empecé el papeleo pertinente para conseguir mi permiso de residencia y tarjeta de la seguridad social. La verdad es que fué sencillo: 

  • Pregunté en el grupo de Facebook por la oficina de extranjería. 
  • Llevé mi contrato de alquiler, el de trabajo y mi DNI. 
  • Recibí ese número mágico que me abriría todas las puertas. 

¡Por fín pude sacar libros de la biblioteca! 

# 5º Me apunté a clases de danés. Aunque en los países europeos se puede sobrevivir e incluso encontrar un trabajo profesional en inglés, la integración en el país y la cultura son más fáciles conociendo el idioma. Y es que, es muy dificil integrarse cuando no entiendes las conversaciones ajenas a ti, la radio o al conductor del autobús cuando informa de un cambio de ruta. Os confesaré que después de tres años sigo sin hablar el idioma y me va muy bien, aunque aparecer en la otra punta de la ciudad sigue siendo irritante. 

Por último, además de los 5 consejos básicos de supervivencia que os he dado, quisiera advertiros de que hacer amigos locales os hará la vida más fácil y alegre. Los españoles tenemos fama de amigables y fiesteros, aprovecharos de esa cualidad porque la gente de países más fríos necesita gente como nosotros. 

Pero, sobre todo, no olvides llenar tu maleta de jamón serrano antes de irte, los del control de aeropuertos ya están acostumbrados.

Comentarios

19-02-2016

Luis:

Hola Leticia Me ha encantado poder disfrutar de tu articulo. Haber vivido en diferentes países conozco de primera mano los desafios tanto grandes como pequeños que significa una integración en un nuevo país. Me hubiera encantando poder tener a manamo un blog como el tuyo con consejos prácticos y más importante este mensaje que anima para seguir adelante. Sigué así, los demás te seguiremos aquí.

19-02-2016

Leticia Ferrer:

Hola Lali! Muchas gracias por tus palabras. Sería un placer escribir tus memorias :). Una redactora alagada

18-02-2016

Lali:

Quizás es el mejor articulo que he leído sobre españoles en el extranjero. Un española que ha visto un mundo mas allá de una simple aventura o alternativa temporal. Cuando me llegue el momento. Quiero que escribas tu mis memorias. Sigue informándonos. Una seguidora admiradora

Publica tu comentario